La historia de Angelats

Domingo Batlló recorrió toda Cataluña buscando el mejor lugar para mejorar su estado de salud. Las aguas del Torrent de Angelats y los ríos de la zona estaban certificadas como aguas de propiedades curativas, por lo que Domingo decidió construir su residencia a escasos metros del río.

En 1926, tras el fallecimiento de Domingo Batlló, su hijo Jesús Batlló concluyó la construcción de la casa inspirado en la Inglaterra victoriana.

La arquitectura de la casa

El legado de los conocimientos humanísticos y arquitectónicos de la familia Batlló está presente en todo lo que rodea el hotel. Lleno de simbolismos y materiales nobles de primera calidad, constituyen una residencia con identidad única en España.

Destacan la curvatura de los techos en las estancias y el arco como forma predominante en puertas y ventanas. La doble carpintería y la calefacción a vapor fueron utilizadas para combatir el frío desde sus inicios.

Influencia española y anglosajona

La decoración, la construcción y la ubicación hacen de Angelats una casa única, retratando las costumbres de otras épocas y transmitiendo el destino de aquellos que habitaron entre sus muros.

Autosuficiencia y sostenibilidad

Durante el período posterior a la guerra civil española es donde comienza la segunda renovación. Se establece un sistema de autosuficiencia energética sostenible y se construyen la iglesia y túneles de huida que, a día de hoy, no se han encontrado.

Su ubicación recoge los rayos del sol para abastecer de energía solar todas las estancias durante el día y para la noche las chimeneas de leña funcionaban como sistema de calefacción. La electricidad se obtenía de manera hidráulica gracias al Torrent de Angelats y el agua de consumo humano y animal, se extraía de las fuentes internas de la montaña.

También contaban con su propia granja para ganado y una piscifactoría para el consumo de pescado que abastecía a la familia.